Damon
El silencio que sigue a la batalla es casi ensordecedor. El olor a sangre aún flota en el aire, metálico y embriagador. Las cenizas de Kieran están esparcidas por el suelo, vestigios de un enemigo que ya no existe. Pero sé que esto no ha terminado. Una parte de mí aún lo siente: la amenaza que se cierne más allá de esta lucha.
Alina reposa contra mí, su respiración aún entrecortada tras la explosión de poder que liberó. Paso mi mano por su cabello empapado de sudor, mis dedos deslizán