Cuando el celular de Marco sonó y vio en la pantalla un número no registrado, tuvo la premonición de que algo muy malo había sucedido. Al contestar la llamada, la voz de la mujer en la línea le informó la fatídica noticia.
Su rostro palideció y sus bellos se colocaron de punta.
Adam, frente a él, lo entendió al momento.
Acababan de tener, por primera vez en muchos años una conversación honesta, donde confesó sus razones para no permitirse crear una vida al lado de Evie. Pero ahora aquella mu