—¿Cómo se llama tu amiga del club? —preguntó Evie a su esposo.
—Roberta, ya te he hablado de ella —contestó Adam.
—¿Y por qué estabas con ella? —inquirió sutilmente.
—Fui a entrenar y estuvimos conversando —Adam vaciló un poco, así que Evie entendió que no quería contarle sobre la conversación que tuvo con la mujer—. Después Sebastián me pidió vernos para charlar y acepté, como estaba con ella, me acompañó.
En otro momento a Evie no le habría preocupado que su esposo estuviera con una amiga con