—¿Elena? ¿Cómo has llegado aquí?
—¿Qué quieres decir con cómo? Habías bebido demasiado. Te traje a casa.
—No me refiero a eso —la interrumpió Marcos con impaciencia—. ¿Cómo hemos acabado en la misma cama?
—¿De verdad no recuerdas nada? —preguntó Elena con voz alterada. Tomó su bata del respaldo de la silla y se la colocó apresuradamente sobre los hombros—. Lo hablamos anoche…
—¿Hablar de qué? ¿De acostarnos? ¿Así, sin más?… ¿Y ni siquiera usamos protección?
—No imaginaba que estuvieras tan fuer