Andrea caminaba por el pasillo con su café en mano, intentando enfocarse en su rutina. Pero algo dentro de ella no estaba bien. Desde hace días, sentía que algo había cambiado en la empresa. No sabía qué era exactamente, pero lo sentía en la forma en que Eliana e Isaac hablaban en voz baja cuando ella entraba, en las miradas fugaces que parecían evitar cruzarse con la suya.
Fue entonces cuando, sin proponérselo, escuchó algo que la dejó en shock.
Se detuvo al pasar cerca de la oficina de Eliana