Subieron al auto en silencio. Mientras Isaac arrancaba, Eliana miró por la ventana y su mente se llenó con la imagen de José Manuel. Había visto su expresión cuando Samuel mencionó el anillo. Su mandíbula apretada, su mirada oscura, el leve temblor en sus dedos…
—José Manuel pensó que estoy comprometida contigo —dijo de repente, más para sí misma que para Isaac.
Él sonrió con diversión.
—Y no lo corregiste.
Eliana giró la cabeza para mirarlo con una ceja arqueada.
—¿Debería haberlo hecho?
Isaac