No sé cuánto tiempo me quedo mirando por la ventana.
El jardín parece tranquilo. Demasiado tranquilo.
Las luces tenues apenas iluminan los caminos de piedra, los arbustos perfectamente recortados, la piscina inmóvil como un espejo oscuro. Todo está en orden… pero mi cuerpo no se lo cree.
Hay algo mal.
No es un pensamiento claro. Es una sensación.
Como si alguien estuviera observando.
Doy un paso atrás.
Me digo a mí misma que es el miedo. Que es Brandon metiéndose otra vez en mi cabeza, intentan