Habian sido dos dias tranquilos despues del primer viaje de León.
Esa mañana, el mar estaba casi inmóvil y el cielo tenía ese azul limpio que parecía prometer un día perfecto. León se había marchado temprano nuevamente, pero esta vez no dejó nota.
Solo un mensaje en mi teléfono:
"No salgas de la villa hoy. Te explicaré después."
Lo leí varias veces.
No me gustaba esa sensación de estar siendo protegida de algo que no entendía.
Pero tampoco quería empezar una discusión innecesaria.
Decidí dist