No recuerdo el camino de regreso.
Sé que subí al auto con León, que salimos del pueblo y que llegamos a la villa, pero todo lo demás es un vacío incómodo, como si mi mente hubiera decidido protegerme apagándose en el momento exacto en que lo vi.
A Brandon.
Otra vez.
Mi cuerpo sí lo recuerda. El dolor en mi brazo sigue ahí, como un eco. Sus dedos clavándose en mi piel. Su voz baja, casi tranquila, diciendo algo que me heló por dentro.
"Eres mía."
El sonido de la puerta al cerrarse me devuelve al