El heredero Van Ness.
Ethan Van Ness se limpió la humedad de la mejilla con el dorso de la mano, como si le diera vergüenza que el mundo lo viera así.
Luego, como si ya no le importara, levantó la mirada y le regaló a Amanda una sonrisa auténtica, de esas que no se ensayan.
A Amanda se le alborotó todo por dentro, y lo peor era que no se sentía como una invasión, sino como… un regreso.
Ethan volvió a clavar la vista en Noah y se inclinó