BÚSCALA Y ENCUÉNTRALA.
Ethan Van Ness no era un hombre fácil de sorprender. Había lidiado con empresarios sin escrúpulos, accionistas traicioneros, herencias disputadas e incluso con su ambicioso hermano mayor.
Pero nada de eso lo había dejado tan inquieto como la ausencia de respuesta de Amanda.
Desde la noche anterior, su nombre le había rondado la mente como un eco imposible de silenciar.
Había revisado el video una, dos, cinco veces. La escena del brindis interrumpido, la champaña volando, las risas burlonas del