Capítulo 1: La vuelta al umbral del olvido
El gran portón de la mansión Hastings se abrió con un crujido metálico que resonó en mis huesos, como si recordara el día en que, a los cinco años, me arrastraron entre balazos hacia la oscuridad. Ahora, a los veinte, volvía: renacida como la heredera perdida, desaparecida durante quince años en las manos de padres adoptivos que me salvaron del infierno de la mafia. Evité cada oportunidad de crear lazos con mis dos hermanos, Elias y Noah, porque en mi