: EL CIELO LLENO DE AZUCENAS
Cinco años después.
El Hogar de las Semillas había crecido mucho: ahora acogía a treinta niños, tenía un centro de estudios, un taller de arte y un jardín gigante lleno de azucenas de todos los colores —blancas, rosadas, amarillas— plantadas por cada niño que había pasado por allí.
Luna estaba en la terraza del hogar, mirando el jardín. La Fundación Sofía había ayudado a más de quinientas mujeres y doscientos niños en todo España. Iris y Marco tenían dos hijos peque