El sol se alzó con un brillo cósmico que atravesaba las fronteras entre dimensiones, iluminando la mansión reconstruida del Dominio de las Tinieblas y la oficina central de la organización benéfica en el mundo original. Mara despertó en sus camas interconectadas por la puerta dimensional permanente, rodeada de sus esposos —Finn, Kael, Ryker, Dorian, Elian— y sus seres queridos. El sistema, que había evolucionado de asistente a compañero, resonó en su mente con una voz suave: “Tu misión ha trasc