Eva
Hay silencios que no son vacíos.
Son trampas.
El que se instala entre Andrew y yo después de su pregunta es uno de esos. Espeso. Incómodo. Cargado de todo lo que no dijimos cuando aún teníamos derecho a hacerlo.
—¿Eso es lo que viniste a preguntar? —le digo al final, cruzándome de brazos—. ¿Si tengo a alguien más?
Andrew baja la mirada apenas un segundo. Un gesto mínimo. Pero lo conozco demasiado bien.
—Vine a verte —responde—. Y verlo a él fue… inesperado.
Inesperado.
Como si mi vida aún t