Pasó otra semana, y Laura consiguió salir en más periódicos, a veces como la portada, a veces como un titulo grande, pero siempre allí, ya que en el mundo de la gente de clase alta los Vidertti eran de gran interés por su gran fortuna.
“Estoy segura de que Bianca no podrá ignorar esto”, pensó Ameline, viendo que en la portada de un periódico se veía a Claus y Laura besándose en un restaurante con un ambiente muy romántico, con ellos con sus manos entrelazadas y todo.
Ese sábado, Ameline y P