—Ameline… ya que vamos a hacer esto de fingir que soy el padre… hay algo que debo confesarte… —murmuró Nataniel, luciendo culpable.
—¿Eh? ¿Qué pasa?... —Lo miró preocupada.
—Es… sobre Prissy… —admitió, bajando la mirada.
Ameline se asustó un poco.
—¿No me vas a decir que sientes algo por ella, no? —Se mordió el labio, sintiendo una gran culpa golpearla otra vez por interponerse entre ellos dos.
—N-no es eso, es que… —Se sonrojó un poco—. Prissy me besó…
Ameline se quedó boquiab