El beso se intensificó rápidamente, el calor de sus labios contra los de Seth encendiendo una chispa que Ameline no pudo ni quiso contener.
Sus manos, aún sosteniendo su rostro, se deslizaron hacia su nuca, enredándose en su cabello mientras lo atraía más cerca, su cuerpo presionándose contra el de él con una urgencia que la sorprendió a ella misma.
El sabor de él, una mezcla de café y algo indefiniblemente suyo, la envolvió, y un gemido bajo escapó de su garganta mientras profundizaba el bes