Ameline caminó por los pasillos de la mansión con el objetivo de ver a Prissy, pero al llegar a su habitación la encontró vacía, otra vez.
Otra vez...
Suspiró, una resignación pesada asentándose en su pecho. Prissy la había estado evitando desde su confesión en el auto, desde que admitió haber besado a Nataniel. A pesar de que Ameline le había dicho que la perdonaba, que no era gran cosa, Prissy parecía cargada de vergüenza, esquivándola en cada oportunidad, desapareciendo tras puertas o excu