Seth se quedó completamente inmóvil, como si las palabras de Ameline lo hubieran golpeado con la fuerza de un puñetazo.
Sus ojos, normalmente tan seguros, se abrieron desmesuradamente, fijos en ella mientras su mente luchaba por procesar lo que acababa de escuchar.
"¿Una prueba de paternidad? ¿Antes del parto?" pensó, el desconcierto apoderándose de él como una ola devastadora. La unidad médica de la mansión, con sus paredes blancas y su aire estéril, parecía cerrarse a su alrededor, y el sil