Ameline observó a Seth salir de la unidad médica, sus pasos rápidos y firmes resonando en el pasillo, su figura tensa desapareciendo tras la esquina. El corazón le latía con tanta fuerza que apenas podía respirar, y no fue hasta que la Dra. Athena carraspeó suavemente que se dio cuenta de que estaba temblando.
Sus manos, todavía levantadas tras empujar a Seth, vibraban como si hubieran soportado un peso inmenso.
"Lo hice. El plan esta en marcha, funcionó... " pensó, con una mezcla de alivio y