Prissy miró a su celular con anhelo después de volver de la escuela, algo triste porque Ameline no la había llamado aún.
—Supongo que está ocupada… —murmuró para sí misma, pero no podía evitar sentirse preocupada porque al fin y al cabo estaba en otra ciudad en una misión peligrosa.
Por suerte, Seth se había llevado hombres que respondían a su padre también, y le enviaban informes cada par de horas, por lo que al preguntarle a su padre cómo iba todo él siempre le tenía una respuesta actualiz