Mundo ficciónIniciar sesiónLa taberna está más llena de lo habitual. Esta vez todos los campesinos se aglomeran en la barra y piden casi a gritos que les sirvan cerveza. Sí, el alcohol diluye cualquier preocupación.
«Pobre Augusto, debe estar muy estresado».
Alina me hace un gesto para que me acerque a su mesa, la cual está rebosante de copas vacías.
—Como mañana tendremos la visita de la sanguijuela mayor, todos de algún modo quieren tragarse el temor a través de la bebida —argumenta con un moh







