Capítulo XL

Las hortensias no parecen querer sucumbir al frío invernal, antes se aferran a la tierra donde hace poco fueron trasplantadas. Las observo con los labios apretados en un fina línea. Estoy melancolico. Las lágrimas no hacen parte de esa melancolía. Se me secaron cuando la producción llegó a su fin. Me encantaría llorar, pero no lo logro. Lo único que puedo hacer es sentarme a su lado y agarrar una gran porción de tierra para espolvorearla sobre sus flores.

Sé que Joanne le dijo a Marcu

Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App