Mundo ficciónIniciar sesión«A veces las palabras dulces son las más ácidas», decía mi padre cada vez que golpeaba mis tobillos con la espada de madera o cada vez que me derribaba con todo su peso sobre mí. No sé por qué lo recuerdo ahora. ¿Acaso sucederá algo?
Meneo la cabeza y me levanto.
Enrollo la bufanda alrededor de mi cuello y la acomodo mejor sobre mis hombros. La gelidez del invierno se aseveró hace unos días y parece querer permanecer hasta marzo, si es que mi pronóstico no está mal. Me acerco
¡Hola, hola! Lamento tardarme muchísimo en actualizar. :c Haré lo posible para no desaparecerme de nuevo, lo prometo.







