Mundo de ficçãoIniciar sessão—La puta del pueblo y el caramelito.
No me pasa desapercibido cómo se lame los labios cuando me mira.
Alina se pone hosca al instante.
Victoria, la belleza plástica entre los suyos, la que tanto veneran por ese encanto, pero para mí, como para muchos, es más ignorada que la cucaracha fuera de la casa. No le veo nada de atractiva. Su cabello rojo fuego está recogido en un rodete con una trenza en su inicio, sus ojos rojizos est&aacu







