Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Duele? —le inquiere preocupada mientras pasa una gasa húmeda con yodo por su mano.
—No —contesta sin hacer ninguna mueca.
Desvío la mirada y la poso en mis manos juntas; muevo los pulgares para hacer retroceder el temblor.
Me paralicé, no pude por lo menos mover los pies en un impulso no pensado para protegerla o estar a su lado. Me siento decepcionado conmigo mismo. Aunque ella me afirmó que todo estará







