Intento procesar lo que sucede pero no me entero de nada. Solo siento la mano de Colin custodiando mi espalda y veo como Boris bordea la piscina para llegar hasta Megan.
—Supongo que no tengo competencia, ya.
Me llega el susurro de mi hermano postizo en el oído y los demás seguimos observando la escena aparentemente de celos de mi amigo.
—No hay ningún hombre en mi vida, Colin —explico bajito —. Tú solo te has empeñado en discutir con mi amigo por un absurdo.
—Primero que nada —me gira hacia é