Colin Slatham
Luego de darme no sé cuántos paseos por mi despacho, pensando en que no debí dejarla sola con él, recuerdo que son hermanos y que no pasa nada. Que mis celos son infundados y ella misma me pidió espacio luego de todo lo que pasó entre los dos.
La puerta se abre de repente y me arrancan de un tirón todas mis cavilaciones.
—¿Qué quieres? —pregunto hosco.
Siempre he sentido cierta hostilidad hacia mi tío, el hermano de mi padre y saber que mis primos y él, babean pensando en la her