Capítulo 5
El demonio de un lobo
Neptuno Wolf.
—Sabes que esto es un error, Melinda… Ahora no puedes verlo, pero espero que puedas algún día, esto será tan claro como las mañanas de primavera —Neptuno la miro con calma, sin mostrar el dolor de su corazón.
—Sé lo que es correcto para mi pueblo y lo que no, así que ya tu opinión no es relevante para este reino —Melinda estaba ya fuera de sus cabales frente a Neptuno.
—Adiós… —dijo Neptuno, luego salió de la carpa antes de que Melinda terminara