La princesa, la Reina y el aroma. Parte II
—¡Auuuuuuuu! —en la distancia se pudo escuchar el aullido de un lobo, todos creyeron que era el de Neptuno, ya que ese aullido, helaba la sangre de todos los que estaban en el lugar y lo escucharon.
—Es su señal, es señal de que tomemos una decisión —dijo Melinda.
—¿A qué te refieres? Neptuno no está tan cerca, podría delatar su proximidad, pero no podemos decir siquiera que sabe que estamos conversando juntas —respondió Hawise.
—No conoces a Neptuno lo suficiente, ese hombre ya sabe lo que hem