Mundo ficciónIniciar sesiónY años más tardes... los recuerdos seguían ahí.
Sus labios delgados, ásperos y ligeramente hendidos, fusionados al cigarro; una inhalación pausada, lánguida, la degustaba..., el humo corría libertino por los adentros de su cuerpo, mimaba y besaba su piel con la delicadeza que tendrían las patas de una mosca sobre la hinchada carne podrida de un cadáver.
Después dejaba el humo apoderarse unos segundos más de su cuerpo y le permitía salir, pausado, parsimonioso; noche tra







