Mundo ficciónIniciar sesiónSeguía sin poder abrir sus ojos, siendo corroída por una angustia nerviosa, seguía sin poder abrir sus faroles tan azules como lo era la definición del color mismo; aún era por completo ignorante de en donde se hallaba, en presencia de quienes se encontraba y que era lo que le destinaba.
No quería ser una persona prejuiciosa, pues bastante que le desagradaban las personas de aquel tipo, no quería creer que quien la había recogido del bosque, cuando desmayada había caído, se trataba de u







