Mundo ficciónIniciar sesiónEl tiempo pasaba con una velocidad, sorprendente e incluso brusca, áspera.
Desde que había ido a visitar a Adalia habían transcurrido nueve días ya. Chad en ocasiones simplemente perdía la noción del tiempo, pues todavía no procesaba que nueve días hubiesen pasado desde la última vez que había visto a aquella bella muchacha, las sensaciones todavía no sucumbían en sus recuerdos, estaban frescos como si recién a su cuerpo hubiesen llegado.
Chad estaba







