Mundo ficciónIniciar sesiónLa miraba dormida allí y no podía creer lo cerca que estuvo de perderla para siempre.
Usualmente, cuando se enojaba o cuando lo sacaban de quicio, golpeaba su cuerpo contras las paredes, destruía sus nudillos… pero jamás se quejaba de las consecuencias de esos golpes, porque, aunque dolían, más dolía la rabia que nacía en su pecho, aunque, en el instante en el que creyó que Adalia había muerto, se golpeó para matarse él también, para que la vida lo abandonase de la manera más brusca,
La persona con la que Derek habla, es la misma persona con la que Adalia se encontró en el bosque.







