Mundo ficciónIniciar sesiónAdalia había subido con la tasa entre sus manos, las cuales temblaban, en lo único que podía pensar era en lo mucho que Derek la lastimaría si llegaba a descubrir que ella le ofrecía un té con una especie de somnífero adentro.
La muchacha ingresó a la habitación, observando a Derek recostado, se acercó a la cama, le ofreció la tasa al hombre, pero este no estiró su brazo, solo la miró con una son







