Mundo ficciónIniciar sesiónEl sufrimiento la perseguía, sin cesar ninguno, tal y como un libertino perseguía al placer desenfrenado, sin que de ninguna forma a importarle llegasen las cadenas morales que para obtener su placer debía de destrozar, justo así el sufrimiento y la miseria la perseguían, sin tregua ninguna, dispuestos a destruirla, a acabar con ella justo como el odio es capaz de destruir el corazón del más noble hombre.
—¡Vamos! ¡Cuen







