“La sangre está aquí,” resonó la voz de Aethel, melancólica y clara. “Te hemos esperado, último de nuestro linaje. Los Sigilos no fueron creados para el Dominio, sino para el Equilibrio. El primero selló la Oscuridad en el Inframundo. El segundo la mantiene a raya. Valerius, nuestro descendiente que eligió la Sombra, busca usar la línea de sangre para revertir el sello, no para crearlo. Él no quiere reinar; quiere liberar lo que fue sellado.”
La revelación fue aterradora. Valerius no era un tir