La portada de La Verdad Oculta desató un terremoto informativo. Titulada: "Proyecto Espejo: Úsalo para Ver Quién Compra Tu Voto", incluía el código del algoritmo desarrollado por Óscar Vega y una guía detallada sobre cómo ejecutarlo contra los registros públicos de financiamiento de campaña. La acción de Julián Whitethorn fue audaz y sin precedentes, convirtiendo a cada lector en un investigador cívico, y el drama se instaló en el corazón de la política.
La respuesta fue inmediata y devastadora para Brandt. Millones de personas descargaron y ejecutaron el código. En cuestión de horas, los foros en línea y las redes sociales se llenaron de capturas de pantalla que trazaban la ruta del dinero extranjero. La prueba de la traición de Dr. Aaron Brandt, escondida en complejas capas de tecnología, estaba siendo construida por el público.
Brandt no reaccionó con pánico, sino con la fría venganza de un genio de la comunicación que entendía mejor que nadie las reglas del juego digital. Su equip