Tanto Damon como Harper estaban con los nervios a flor de piel, la chica hacía lo posible por parecer una mujer rica insoportable y aburrida, mientras Dario contestaba la llamada, cuando regresó y le comentó por lo bajo que estaba casi cien por ciento seguro del secuestro de su primo y jefe de seguridad, el ambiente terminó de congelarse para ambos.
— Protocolo, Harper. Ahora — él soltó de golpe tomándola del brazo.
— ¿Qué pasa? — preguntó ella, mientras la adrenalina reemplazaba a la frustraci