29.

Todos se fueron dejando a Ikaika en la enorme mansión. Subió a ver a su hijo, el mismo que encontró jugando con la chica que lo cuida. Lo primero que hizo al verla fue reclamar su alimento. Ikaika se sintió plena al tener a su hijo en brazos. Sintió una opresión en su pecho. ¿Cómo va a poder sobrevivir a esa convivencia con Jaaziel? Mira a su hijo quien le sonríe sin sacar su pecho de su boca.

—Ay mi amor, tu papa es un idiota, pero aun lo amo. ¿Cómo voy a hacer para mantener distancia con él
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