98. ¿Qué demonios fue lo que hiciste?
Lorena estaba decidida a meterse en la oficina de Nathaniel y buscar información que pudiera servirle, pero en el camino vio la oficina de la bastarda y una idea mucho mejor le atravesó la mente.
Si Nathaniel no era de ella, entonces no sería de nadie y esa vez se iba a asegurar que el castaño quedara tan decepcionado de su amada mujercita, que no querría volver a verla nunca más.
Con una sonrisa perversa entró a la oficina y fue directo al computador de la empresa, por un instante pensó que p