90. Los niños malos reciben castigos
La llamada que le había hecho a Maggie hacía ya algunas horas, había dejado a Alexis con un mal presentimiento, y aunque había intentado sonsacarle al niño qué le había preguntado su madre, este no había soltado una sola palabra.
Lo único que había hecho desde entonces era mirarlo con cara de culo y medio comer lo que le había dado mientras preguntaba cada dos malditos minutos si ya venía su madre, hasta que finalmente colmó su paciencia.
—¡Joder no se! ¿CÓMO DEMONIOS VOY A SABERLO?
Nada más