Mundo ficciónIniciar sesiónElla tomo el fino polvo y lo vertió en la tetera, aquello sería suficiente estuvo segura, las deliciosas galletas de almendras que eran el delirio de su golosa suegra, acomodadas cuidadosamente en la bandeja, la verdadera arma a utilizar, un arma que había usado más de una vez con el fin de conseguir sus propios propósitos, y en esos momentos, con el bienestar de sus hijos y su nieto en juego, le pareció de lo más apropiado que fueran precisamente esas galletas quienes fueran las encargadas d







