Sabotaje.
Eso fue lo que alguien le hizo a mi arco. Habían cortado a propósito una pequeña fractura en la madera para que cuando tirara de él, todo se rompiera.
Y así fue, justo en el momento crucial. Debido a esto, casi muero.
Nicolás tocó suavemente mi pantorrilla, dirigiendo mi pierna como la necesitaba. Con un toque lento, pero deliberado, me quitó la bota e inspeccionó mi tobillo hinchado.
El momento me pareció demasiado íntimo, así que hablé para romper la tensión.
“La últim