Susie llegó más o menos a la hora del almuerzo, llevando una canasta llena de sándwiches para que todos compartiéramos. Julián, curiosamente, llegó diez minutos después con una botella de vino. Parecía sorprendido de ver a tantos conocidos.
“Pensé que les gustaría tomar una copa”, dijo, sosteniendo la botella en alto. “Sé que a mí sí”.
Le di la bienvenida. Charlotte fue a buscarnos unas copas y todos, menos Marcos y Elva, bebieron un poco de vino. Marcos insistió en que estaba trabajando. Su