Paula
Está bien, todo estaba bien.
Eric había mordido el anzuelo tal cual había pensado y estaba segura que se había limitado a enviar solo lo que parecía normal con el fin de protegerme, de lo contrario mi día no hubiese estado tan tranquilo.
Dominic había pasado de reunión en reunión toda la mañana hasta las 2:00 y yo no me había quedado atrás, así que ahora que podía aprovechar mi hora de almuerzo, había elegido alejarme de la oficina para ir a una cafetería nueva un poco cerca. La temá