Elisa sonreía. La empresa estaba vacía y sólo ella seguía allí, preparando todo para la reunión del día siguiente. En ausencia de Vlad, ella estaba a cargo y se esmeraba para que todo funcionara con la perfección que él tanto amaba. Y que ella amaba que él amara.
El hombre había tenido un accidente automovilístico. Otro. Estaba bien, eso le había dicho Anya Sarkov. No la dejaron ir a verlo, pero no le importó, estaba acostumbrada a cuidarlo a la distancia, por eso había alejado a la inmunda Ant