La expresión de frustración sexual de Sam y Vlad no tuvo comparación con la de Sofi al salir de clases.
—¡Oh, por Dios! ¿Te peleaste con alguien? —preguntó Sam.
La blanca y pulcra camisa estaba llena de manchas verdes, la faldita de cuadros rojos estaba gris, llena de tierra. Apenas y le quedaba pelo dentro de las coletas. La niña venía de la guerra.
Sam se apuró a fotografiarla para tener el antes y el después de su primera jornada de clases.
Vlad revisó que tuviera todos los dientes.
—El rec