—¿No que no le gustaban las salchichas? —dijo Vlad por lo bajo.
Ivette ya estaba devorándose la segunda. Salchichas y papas fritas, eso habían preparado. También unas verduras salteadas, para compensar la subida de colesterol.
Sam le dio un codazo.
—¿Y cómo se llamará su hija? —preguntó Ivette.
—Shén de chéngfá (castigo de los dioses) —dijo Vlad—. Es un nombre chino que significa: "la hija más amada".
—¿Por qué chino? —preguntó Ingen.
—Tenemos mucho aprecio por esa cultura y sus maravillosa